Cómo explicarle a mi hijo que murió su amigo

Nancy Steinberg · 29 septiembre, 2017

Es muy difícil aceptar la muerte de un niño, pero cuando ese niño es amigo de tu hijo, la experiencia es aún más devastadora.

En los primeros días después de una catástrofe, todos intentamos colaborar, en la medida de nuestras posibilidades, para rescatar al mayor número posible de víctimas con vida y apoyar a los sobrevivientes.

Además de permitirnos apoyar al prójimo y  ayudar a rescatar vidas, esta labor cumple, sin darnos cuenta, otra importante función: al centrar nuestros esfuerzos en ayudar a los demás, nos desconectamos de nosotros mismos. Este funcionar “en automático” nos permite apoyar durante horas, sin comer, sin dormir, con una entrega total.

Pero ahora, a una semana de la catástrofe, debemos retomar nuestra propia vida y es entonces cuando nos damos cuenta que, como consecuencia del terremoto, muchos de nuestros hijos perdieron a sus amigos.

 

¿Cómo se le da a un niño la noticia de que un amigo murió?

 

Es muy difícil aceptar la muerte de un niño, pero cuando ese niño es amigo de tu hijo, la experiencia es aún más devastadora – no sólo debes enfrentar tus propios sentimientos, sino echar mano de todo tu amor para poder explicar su muerte a tu hijo y ayudarlo a superar el dolor de la pérdida.

  • Elige un lugar y un momento adecuados – un lugar tranquilo, donde no los interrumpan y no haya una presión de tiempo
  • Utiliza un lenguaje sencillo, adecuado a la edad de tu hijo; puedes empezar con alguna frase como “algo muy triste sucedió con tu amigo Beto…”
  • Los niños pequeños no entienden el concepto de la muerte, por lo que puedes utilizar algunas ideas que ellos comprenden; por ejemplo: “tu amigo estuvo en un accidente y su cuerpo dejó de funcionar”
  • Evita dar demasiados detalles acerca de la muerte. Puedes, en cambio, explicarle lo que va a suceder; por ejemplo: ya no lo vas a ver en la escuela, ni podrás jugar con él
  • Dale apoyo y consuelo – hazle saber que se vale estar triste, que puede llorar; puedes compartir tus sentimientos sin llegar a la exageración; por ejemplo puedes permitirte llorar, pues esto le da permiso al niño de estar triste y llorar. Sin embargo recuerda hacerlo de forma moderada, pues tu función en ese momento es brindar apoyo al niño
  • Permite que tu hijo exprese sus dudas, y responde a ellas de forma clara y tranquila
  • Ayúdalo a despedirse del amigo – puedes, por ejemplo, animarlo a escribirle una carta y enviarla en un globo
  • Dependiendo de la edad del niño, de tus creencias religiosas y aún de los principios de tu familia, podrían permitirle asistir a las misas, al funeral o visitar la tumba del amigo

Recuerda: en muchas ocasiones lo más importante no es lo que haces sino la forma como lo haces.

Deseo de corazón que todas aquellas de ustedes que tienen que enfrentar esta situación con sus hijos, logren superar con ellos este difícil momento.

 

Nancy Steinberg
5294 – 1085
midoctoranancy.com
Twitter: @doctora_nancy

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