Dos viajeros más uno

Andoni Aldasoro · 4 agosto, 2016

Conoce de la mano de Andoni y Maddi cómo es viajar con un bebé.

Al principio fue una sola maleta. Una maleta para poner poca ropa (la necesaria), algún libro, un cuaderno, varias plumas y muchas ganas de escribirlo todo. Una maleta que viajó conmigo a varios países, países donde viví momentos que me dediqué a aterrizar en papel. Probablemente hayas leído alguno de ellos, son muchos.

Han habido viajes, los mejores, en que mi maleta solitaria ha sido acompañada por otra, más bonita, mejor organizada, que no llevaba libros ni cuadernos, sino lentes, baterías y una cámara fotográfica. El viaje como tal se había convertido en un proyecto profesional.

Desde hace casi cuatro años, nuestros planes, al menos en un futuro inmediato, se vieron modificados, enriquecidos, revalorados; y la dupla maletera se convirtió en un trío.

Las maletas, de pronto, se llenaron de esperanzas, de sueños y de deseos por conocer, por explorar y por vivir los viajes de una manera totalmente distinta. Tan distinta que ni siquiera sabíamos la dimensión real de esta nueva vida.

Yo sigo escribiendo, Lidia sigue fotografiando, y Maddi, el “más uno” que remata el nombre de nuestro proyecto, se dedica a correr, saltar, cantar, jugar, dormir, comer, soñar, preguntarlo todo, cansarse, aburrirse y sorprenderse de todo lo que hemos visto y estamos por ver.

Este proyecto, Dos Viajeros Mas Uno, irá creciendo tanto como nosotros como equipo viajero lo hagamos. Acompáñanos, celebra y replica nuestros aciertos, aprende de nuestros errores y ayúdanos a aprender a viajar mejor. Seguro, entre todos, podemos hacer que los viajes con nuestros hijos se conviertan en una experiencia increíble tanto para ellos como para nosotros.

Para nuestro primer gran viaje juntos, los tres decidimos pasar 21 días en Canadá, visitando varias regiones (Quebec y Ontario), conociendo varias ciudades (Montreal, Ottawa, Toronto), además de unos de los parajes naturales más hermosos del país (Lago Sacacomie, Mont-Tremblant, Niagara-on-the-lake), abordando barcos, trenes, aviones, autobuses y automóviles rentados. Todo amenizado por frases como “ya me quiero ir”, “quiero hacer pipí”, “¿ya llegamos?”, “no quiero caminar”, “la carriola me aburre”, “¿me cargas?”; pero también lleno de momentos que nosotros, Lidia y yo, nunca olvidaremos.
Tal vez hacemos esto para asegurarnos que nuestra hija no lo olvide nunca tampoco.

¿Nos acompañas?

Entra aquí y conoce la historia completa.

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