“¡Ayuda! No me puedo embarazar”

Fabiola Hernandez · 22 septiembre, 2014

Entre muchos otros factores, la edad juega un papel importante.

Entre más tiempo dejes pasar para tener un bebé, más altas son tus probabilidades de que la concepción tarde. Si a esto le sumas tus hábitos alimenticios, fumas, bebes o no duermes lo suficiente, entonces la labor se complica más. A este panorama se le agregan cuatro problemas médicos que están directamente ligados con la edad:

Enfermedad inflamatoria pélvica. Se trata de un incremento en las infecciones pélvicas. Con el tiempo y conforme aumenta la edad de la mujer, las que son del tipo subclínico y las persistentes de bajo perfil causan un daño creciente en el aparato reproductor femenino. Se presentan en el útero, las trompas de Falopio y otros órganos genitales internos. Causa dolor en el abdomen inferior y es una complicación grave de ciertas enfermedades de transmisión sexual (ETS), especialmente por clamidia y gonorrea

Endometriosis. Es cuando las células del revestimiento del útero (o endometrio) se encuentran en áreas fuera del útero y forman plaquetas o nódulos alrededor de los órganos de la pelvis. Como estas adherencias pélvicas de origen uterino también responden a los cambios hormonales mensuales, causan dolor e inflamación. Aunque la endometriosis puede darse en la juventud, incluso entre adolescentes, es más frecuente si la mujer tiene más edad

Anomalías cromosómicas. El síndrome de Down aumenta en aquellos bebés concebidos por madres mayores de 35 años. Aunque existen otros tipos de desórdenes cromosómicos que se incrementan con la edad, el síndrome de Down es el más significativo. En algunos países se puede realizar una prueba cromosómica del feto, que se hace mediante una técnica llamada muestreo de vellosidades coriónicas o por amniocentesis. Sin embargo, es un hecho que entre más maduros sean los óvulos es más probable que se presente un patrón cromosómico anormal

Baja presencia de óvulos. Cuando llega la menopausia se pierden los ciclos menstruales y la reserva ovárica disminuye. También existe evidencia de cambios sutiles en las glándulas que controlan la reproducción. Algunos estudios sugieren la presencia de un fenómeno conocido como senescencia ovárica, que es cuando los óvulos tienen su propio proceso de envejecimiento, cuyo resultado es una disminución de su capacidad para ser fecundados y desarrollarse hasta producir un bebé. En general, la pérdida de la fertilidad se presenta 10 años antes de la llegada de la menopausia, a pesar de que la mujer siga ovulando

Si eres mayor de 35 años, estás pensando tener un bebé y tú y tu pareja lo han intentado al menos de 9 meses a 1 año, deben acudir con un especialista en la reproducción para que descarte cualquier anomalía y encuentre para ustedes la mejor alternativa.

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