Los pechos: cambios y cuidados por trimestre

Redacción bbmundo · 23 septiembre, 2014

Conoce cómo se transformarán tus pechos mientras esperas a tu bebé.

Durante el embarazo, tu cuerpo atraviesa por grandes transformaciones que lo ayudan a responder a las nuevas exigencias que tendrá: desde proteger a tu bebé, hasta brindarle la nutrición más sana y adecuada. Sin duda, de los más notorios será lo que suceda con tus pechos.

Los preparativos

El incremento de hormonas altera diversas funciones del organismo, incluso el desarrollo de las mamas. Gracias a la progesterona, la adaptación fisiológica inicia para cumplir con la lactancia: las glándulas productoras de leche se alistan, los conductos galactóforos se inflaman y las glándulas sebáceas de las areolas segregan un aceite lubricante para cuidar la piel. Por su parte, el estrógeno influye en la aparición de venas y en la pigmentación de los pezones.

CAMBIOS POR TRIMESTRE

Primero Segundo Tercero
Aumentan de tamaño y peso
Están sensibles al tacto
Aparecen venas más visibles y azules
Se elevan bultos pequeños en las areolas
Los pezones hormiguean
Disminuye su sensibilidad
Continúan en crecimiento
Las areolas oscurecen y se agrandan
Brotan gotas de calostro (en ocasiones)
Dan comezón
Alcanzan un poco más de volumen
Se sienten llenos  y pesados
El calostro comienza a salir involuntariamente
Las venas son más notorias

Todos estos ajustes resultan incómodos pero tolerables. Para ayudarte BBmundo te recomienda:

  • Usa una crema hidratante que prevenga la resequedad y la formación de estrías a partir del segundo mes
  • Masajéalos diariamente con movimientos circulares y ligeros, desde el pezón hasta el hombro.
  • A partir del sexto mes, estira suavemente los pezones para tonificarlos y aplícales aceite de almendras dulces con gotas de limón

¿Y el brassier?
Sorpresa:
¡aumentarás 1 o 2 tallas! Por eso necesitas un soporte adecuado. Para encontrarlo:

  • Elige los elaborados con algodón, pues permiten que tu piel respire y evitan irritaciones
  • Cómpralos una talla más grande porque con la llegada de la leche ¡crecerán aún más!
  • Busca que tengan copas profundas para que no te opriman, tirantes anchos para mejor control y que sean cómodos
  • Úsalos incluso para dormir, así te darán mayor estabilidad y ayudarán a prevenir la flacidez
  • Para amamantar prefiere los que tengan abertura de lactancia

¡A trabajar!

Después del parto, una nueva serie de reacciones desencadenarán su tarea más importante: amamantar. Cuando el bebé succione, la glándula pituitaria mandará una señal que estimulará la bajada del alimento. Esta etapa puede ser dolorosa al principio.

Tonifícalos
Para que no pierdan su firmeza, sigue esta sencilla rutina de ejercicio:

  1. Siéntate sobre un cojín con las piernas cruzadas y la espalda recta
  2. Mantén una respiración profunda y tranquila
  3. Junta las manos a la altura del pecho y entrecruza los dedos
  4. Aprieta las palmas una contra la otra por tres segundos y relaja
  5. Repítelo al menos 20 veces al día Otra forma de mantener su buena condición y apariencia es alternarlos para lactar. Haz que tu bebé coma 10 minutos de cada pecho, de tal manera que ambos trabajen igual y no crezca uno más que el otro

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